No llegaré hasta el final
No celebraré aniversarios
No haré de mi docilidad un altar
No diré dónde escondo mis súplicas,
ni los rezos,
menos mis rencores.
No domesticaré mis modos,
ni mis ideas.
No serviré a otros propósitos
No cambiaré mis hábitos
No tomaré a nadie por compañía sin poner a prueba su valía
No delegaré mi vida en otro
No dejaré para mañana lo que puedo hacer hoy
No dejaré en manos de otro mi economía.
No pensaré que no puedo, no sé o no quiero.
Tomaré en mis manos las decisiones.
Seré afirmativa
taxativa, aunque cambie mi parecer en un segundo
Me amaré, tanto que siempre será compartirme,
nunca entregarme.
Cuidaré de mi misma,
dándome espacio y tiempo.
El tiempo cotidiano y el extraordinario me pertenecerán,
siempre volveré a mi guardia.
No iré a dónde no sepa cómo volver.
No diré palabras de más,
el silencio, también es una respuesta.
No entregaré toda mi energía al trabajo.
Cuidaré mis vínculos cultivando el amor y la reciprocidad.
Me rodearé de mujeres fuertes y valientes
para aprender de ellas y tomar su ejemplo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario